lunes, 2 de mayo de 2011

PANELA GRANULADA

La panela granulada de origen ecuatoriano es uno de los productos que mayor acogida tiene en los mercados de la Unión Europea.

Según datos del Banco Central del Ecuador (BCE), hasta agosto de 2008 se comercializaron $546 mil a países como Italia ($251 mil), España ($141 mil), Alemania ($75 mil) y Holanda ($31 mil).

Para el mismo periodo de 2009, estas cifras se incrementaron en un 20,17% al llegar a los $684 mil entre enero y agosto.

Este derivado de la caña de azúcar se produce en provincias de la Sierra, el Oriente y la Costa ecuatorianos. En la mayoría de los casos, estos cultivos pertenecen a pequeños agricultores.

En las provincias de Pastaza, Orellana y Chimborazo, por ejemplo, se conformó el Consorcio de Productores de Panela, para aumentar la producción de panela.

Precisamente, Pastaza es la mayor productora artesanal de panela en el país según técnicos de la Dirección Provincial del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap).

La provincia oriental produce semanalmente entre 40 y 50 bultos de panela granulada, así como 250 quintales de panela en bloque.

Por otro lado, en la provincia de Pichincha, los cañicultores buscan también una forma de asociatividad que les permita incrementar sus ganancias y aumentar su mercado a niveles internacionales. En el nororiente de la provincia, se ubica la población de Ingapi, cuyos pobladores conformaron desde 2002 la Asociación Cumbres de Ingapi, dedicada a la producción de la panela en su presentación granulada.

Según Alirio Guadir, representante de la asociación, agremiarse les permitió llegar a precios más justos en la comercialización de su producto. "Antes de asociarnos, no conseguíamos ni el 50% del costo", destacó.

En Ingapi, producir un quintal del granulado cuesta al cañicultor $28, y es vendido en $30, lo que le representa una ganancia del 6,6%.

El factor que diferencia a Ingapi de otros cantones cañicultores es que el 80% de su producción se exporta a destinos europeos. El 20% restante se comercializa en el país.

Esto motiva el mayor crecimiento de áreas cultivadas con caña de azúcar en Cumbres de Ingapi. Hace siete años, la comunidad contaba con 40 hectáreas (ha) de caña, mientras que, en lo que va de 2009, esta cifra alcanza las 120 ha y continúa aumentando.

Para Mónica Freire, representante de comercio de Camari, la panela granulada es su producto estrella por los beneficios alimenticios que posee. "El 20% de nuestras ventas es de panela granulada", señala. (JMF)

La panela puede llegar en varias presentaciones al consumidor final

Tradicionalmente, la panela se vendía en bloques o ladrillos, sin embargo, en la actualidad este producto tiene mayor acogida en su presentación granulada.

Empresas como Schullo e Ingenio San Carlos comercializan esta variedad de panela por la facilidad que implica su preparación para el consumidor final.

Gabriel Flores consume estos productos regularmente. Según él, la panela en bloque implicaba mayores complicaciones a la hora de endulzar un café o un postre.

De igual forma, en el mercado extranjero se prefiere adquirir un producto granulado por lo complejo que resultaría enviar un bloque o ladrillo a otros países.

La encargada de comercialización de Camari, Mónica Freire, explicó que el mercado internacional se fija en dos elementos a la hora de comprar panela: el primero, su presentación, y el segundo, los certificados de calidad que posea.

En cuanto a la presentación, Freire señaló que el comprador final espera un producto sencillo de usar, que se disuelva facilmente y que llegue en un empaque óptimo. "Nuestra panela es empacada de manera que cumple con todo requisito del extranjero", destacó.

Mientras que, en el tema de certificación, este producto debe ser orgánico y contar con el aval de alguna empresa que verifique esa característica.

La panela producida en Ingapi, en la provincia de Pichincha, por ejemplo, cuenta con la certificación de producto 100% orgánico que otorga la empresa alemana BCS.

En el mercado local, la panela en bloque puede costar hasta ¢40, dependiendo del sitio de expendio.

Por otra parte, 1 kg de panela granulada de Camari cuesta $1,09 y está esta empacada en fundas laminadas de material polipropileno biorentado y su consumo es de máximo 2 años. (JMF)

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